pass i flora

El proyecto Pass i flora, se divide en varias partes, la primera, “Mutatio”,  obra en co-producción con el compositor Miguel Carrillo Samper , que es el eje central de la serie ya que habla de caos, la semilla y vida, de la mutación casi biológica que se origina en el caos o el azar para después dar paso a nuevas definiciones de realidad.

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pass i flora

El proyecto Pass i flora, se divide en varias partes, la primera, “Mutatio”, obra en co-producción con el compositor Miguel Carrillo Samper , que es el eje central de la serie ya que habla de caos, la semilla y vida, de la mutación casi biológica que se origina en el caos o el azar para después dar paso a nuevas definiciones de realidad.


A esta obra le sigue una selección de fotografías de la serie “Bellas durmientes” tomadas en una casa abruptamente abandonada en Córdoba, Colombia, donde la flora se ha apropiado del espacio arquitectónico, como un huésped más que se toma sigilosamente el lugar.


Le siguen obras en óleo y acrílico sobre lienzo, dibujos en grafito, porcelanas y bordados que dentro de un trabajo de oficio y filigrana rescatan igualmente la idea de transformación, mutación y renovación . En éstos trabajos, Ana da especial atención a especies de flores como la rosa, la orquídea y la pasiflora.



La serie de porcelanas y dibujos pass i flora se inspira en la flor llamada asi por Carlos Linneo en el siglo XVIII y al género de plantas que proviene del latín flos passionis que significa literalmente «flor del sufrimiento» o «flor de la pasión».


Pasiflora es también llamada mburucuyá, o maracuyá, en lenguaje popular. Una planta trepadora del género Passiflora, nativa de las regiones cálidas de América del Sur y su nombre original tradicional viene de varias leyendas populares acerca del origen de las pasionarias. Una de ellas cuenta que Mburucuyá era una muchacha española que se había enamorado de un aborigen guaraní, con quien se veía a escondidas. El padre de la muchacha, un militar , ya había decidido que su hija debía casarse con un joven capitán español. Al enterarse de la relación de su hija, decidió asesinar al muchacho guaraní. Mburucuyá, presa del dolor, se hundió en el corazón una flecha de plumas, la cual quedó sobre su pecho como una flor y cayó sobre el cuerpo de su amado muerto. Tiempo después, dicen, en ese trágico sitio nació una planta nunca antes vista, la cual fue denominada maracuyá.


Pass i flora evoca ese ciclo de dolor y muerte que da paso a nuevas formas de vida y transformación.